Control de la velocidad de ejecución

El control de la velocidad de ejecución y sus ventajas sobre las lesiones

 

 

El control de la velocidad de ejecución (VBT) sobre los ejercicios destinados a la mejora de la fuerza ha marcado un punto de inflexión en el entrenamiento, ha permitido objetivar la carga interna que supone la sesión y conocer qué impacto puede generar sobre su cuerpo. Y su implantación está siendo tan aceptada que se está normalizando su concepto y uso, presentándose como alternativa frente a métodos subjetivos, y cómo no, la clásica RM o repetición máxima.

El campo del entrenamiento físico lleva conviviendo con parámetros objetivos de dinámica variable, como la frecuencia cardíaca (FC) o la velocidad de ejecución (VBT), y esto es debido a la intención de explicar a través de datos las respuestas de un organismo vivo, en estado de equilibrio y re-equilibrio constante. De sobra son conocidas las limitaciones de la RM o repeticiones al fallo para la prescripción del entrenamiento de fuerza, y la variabilidad que presenta en un mismo sujeto en días distintos.

Discriminar diferencias importantes (~10%)  entre miembros en la producción de fuerza en ejercicios unilaterales pueden determinar el alta deportiva

Evidenciar de forma contundente la mejora del entrenamiento de fuerza es la obsesión de cualquier deportista, una misión que ha necesitado del desarrollo multidisciplinar en el que las ciencias del deporte han salido gratamente beneficiadas. El hecho de conocer la velocidad de ejecución ante una misma carga antes y después del programa de entrenamiento es, entre otras muchas, una de las exigencias tanto de entrenador@s como deportistas.

La predicción como factor economizador gracias al control de la velocidad de ejecución

Y es que menos es más, y máxime cuando el tiempo para la preparación a una competición apremia. El ahorro en test agotadores de 1RM queda atrás gracias al control de la velocidad de ejecución, incluso las relaciones establecidas entre los porcentajes de repeticiones máximas (%RM) y la velocidad a la que se ejecutan en distintos ejercicios permiten reconocer las ventajas de esta metodología sobre el entrenamiento de fuerza. La comodidad de conocer qué carga real representa para el deportista cada carga externa y poder predecir con rigurosidad los parámetros de la carga externa más adecuados en función de su estado generan un valor incalculable en la preparación física.

Las relaciones establecidas entre los porcentajes de repeticiones máximas (%RM) y la velocidad a la que se ejecutan en distintos ejercicios han acercado la tecnología a los deportistas

La pérdida de velocidad en la serie en el entrenamiento es otro factor clave del control de la velocidad de ejecución

La pérdida de velocidad en la serie es otro de los datos que han revolucionado el entrenamiento de fuerza gracias al control de la velocidad de ejecución. Ante un estado de forma dinámico tener la posibilidad de incidir con inmediatez en la sesión de entrenamiento, ajustando la dosis al objetivo marcado, es una ventaja tan útil como demandada por entrenadores. El hecho de tener un criterio objetivo sobre las condiciones actualizadas del deportista en la propia sesión permite decidir si aumentar o reducir el estímulo de entrenamiento. Y es un beneficio no sólo para el deportista de élite que necesita controlar cualquier detalle, sino también para deportistas amateur o de alta competición, que aun no siendo exclusivamente profesionales, el compaginar su actividad laboral y deportiva es un reto importante.

La velocidad de ejecución (VBT) ofrece un feedback inmediato, que refuerza el entrenamiento, e influye directamente sobre la motivación.

Velocidades ante distintas cargas tras un periodo de entrenamiento
En el gráfico podemos observar como tras un periodo de entrenamiento en el ejercicio de sentadillas, el rendimiento ante las mismas cargas se realiza a mayor velocidad. El entrenamiento ha provocado un capacidad de aumentar la velocidad de ejecución ante cargas bajas y altas, en resumen, el deportista ha mejorado su nivel de fuerza.

Los dispositivos lineales y rotacionales se adaptan a una amplia variedad de ejercicios para la mejora de la fuerza, y esto en sí, presenta una oportunidad para fijar criterios de valores mínimos alcanzables, por ejemplo en comparación de un miembro con respecto al otro o muy útil para proporcionar datos objetivos para la vuelta tras lesión. El control de la velocidad de ejecución es un medio más del entrenamiento de la fuerza asegurando una medición fiable y precisa.

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